Donde alojarse en Menorca

Alojarse en la playa o en el interior

Si está intentando discernir donde alojarse en Menorca puede que le surja la duda de si es mejor alojarse en el interior en uno de sus maravillos hoteles rurales o en alguna casa de agroturismo o, por el contrario, si es mejor alojarse cerca de alguna de sus maravillosas playas. La verdad es cualquier de las dos opciones es válida ya que lo ideal para pasar unas vacaciones en Menorca, es alquilar un coche y lanzarse a descubrir sus paisajes, sus calas y playas, sus restaurantes y porque no algunos de sus museos.

 

Las mejores playas y los mejores hoteles de playa se encuentran en la parte sud de la isla, abrigados de los temporales y los vientos que azotan la costa norte. Las playas y destinos más populares son Cala Galdana, Cala en Porte, Sant Tomàs y Son Xoriguer. El interior dispone de poca oferta de hoteles o casas de agroturismo, así que si no reserva con antelación, puede que no encuentre donde alojarse. Los principales pueblos del interior son Ferreries y Es mercadal pero podrá encontrar alojamientos rurales desperdigados por toda la isla y algunos de ellos cerca de la costa.

Mejores hoteles en Menorca centro

Mejores hotelesRankingPrecio/noche
Hoteles de 5 estrellas
Insotel Punta Prima Prestige Suites & Spa1406 - 527$
Hotel La Quinta Resort & Spa2211 - 274$
Hoteles de 4 estrellas
Hotel Rural Morvedra Nou3179 - 232$
Santo Tomás4171 - 222$
Casas del Lago589 - 115$Recomendado calidad/precio
Hotel Rural Binigaus Vell8184 - 239$
Hotel Audax Spa & Wellness Centre9169 - 219$
Hoteles de 3 estrellas
Sa Barrera6136 - 176$
Agroturisme Ca Na Xini7165 - 214$
Hotel Playa Azul10126 - 163$

En el mapa puede encontrar una selección de los mejores alojamientos para su estancia en Menorca. pasando el curso por encima de las estrellas que localizan el hotel y muestran su categoría, puede acceder a su información y reserva.

 

Si le intersa saber cual es la mejor zona para alojarse en Menorca puede que también este interesado en saber donde alojarse en Ibiza, donde alojarse en Barcelona, donde alojarse en Madrid, donde alojarse en Cerdeña o donde alojarse en Santorini.

Las playas y calas imprescindibles de Menorca

Cala Escorxada: Si existe una playa señorial en Menorca esta es Cala Escorxada. Situada dentro de un area natural de especial interés, desprende una belleza salvaje y distante que la hace única entre las selectas playas de la isla. Cala Escorxada es una de las playas de más difícil acceso de todo el sud. Situada en l'Heretat del Duc, tuvo durante muchos años la categoría de playa privada. La reapertura del camino de Cavalls que recorre la isla en es veinte etapas, ha hecho que la playa sea más accesible. De dimensión mediana, sus ciento diez metros de longitud y los dieciocho de profundidad la hacen ideal para todas aquellas personas que quieran desconectar de la vida urbana. 

 

Cala d'en Tortuga: El faro de Faváritx es uno de los másbonitos del Mediterráneo. Enclavado en una árida península del norte, desprende una solitud lunar de una fuerza geológica insuperable. A sus pies se encuentra la cala d'en tortuga, una playa agreste y exclusiva de más de doscientos metros de largo que debe su nombre a la cantidad de tortugas de agua que viven en la zona húmeda que se encuentra justo detrás. Poco frecuentada y con escasas sombras, es una playa para iniciados que conocen un secreto y que lo quieren preservar con una elegante discreción. La sensación cuando te bañas en sus aguas o cuando dormitas debajo del parasol es de intimidad y privilegio. También de sincronía con el entorno.

 

Sa Mesquida: Asociada al nucleo urbano de sa mesquida, el arenal está vigilado por una torre de defensa británica de final del siglo XVIII. Sin haver de caminar una larga distancia desde el aparcamiento pisarás la historia de una playa familiar que conserva las barracas aferradas a la roca de una antigua colonia de pescadores.

 

El Pilar: Una mina de cobre abandonada mira hacia el mar a la zona vecina de el codolar. Parece como si el viento del norte y las fuertes lluvias del norte hubieran empolvado el entorno de sangre. El oro de la arena y los azules espectaculares del cielo y del mar suavizan un espacio alucinante. Así es la playa del Pilar.

 

Cala Galdana: En Menorca hay dos tipos de belleza. La intacta y la herida. Si sois de aquellos que pensáis que las cicratices pueden dar una profundidad humana a la perfección, Cala Galdana es vuestra playa. Las montañas azules de Mallorca dibujadas en el horizonte provocan en el bañista la sensación de encontrarse en en la costa sud de un lago septentrional. Cerca de Cala Galdana podemos encontrar también Cala Mitjana, a unos diez minutos andando bajo los arboles, y las calas de Macarella y Macarelleta, a una media hora bordeando la costa.

 

Son Saura: Playa maravillosa formada con arena blanca calcaria y protegida por un espacio natural todavía vírgen. Situada a doce quilómetros de Ciutadella, se accede a ella por el camino de Sant Joan de Missa. Existe un aparcamiento gratuito con plazas limitadas.

 

Caló des Rafalet: Minúscula cala formada por la salida del barranco des Rafalet al mar. Ideal para acceder caminado o con bicicleta de montaña, o para disfrutar de la increible vista submarina. Es una cala inacabada donde la erosión todavía no ha tenido tiempo de acabar su obra y solo nos ha dejado una pequeña zona de arena blanca. Es conveniente llevar suficiente agua y calzado que permita caminar por encima de las rocas.

Los restaurantes de la isla que no debes perderte

Café Balear: El puerto de Ciutadella acoge uno de los mejores restaurantes marineros de Menorca gracias, en buena parte, al hecho de que tienen barca de pesca propia, La Rosa Santa, que les permite ofrecer siempre buen pescado a una parróquia exigente. Situado en uno de los escenarios más característicos de las fiestas de Sant joan, el llano donde se celebran els jocs, en el Café Balear encontraremos, además de un gran trabajo de plancha y de fritadas de pescado como el rape o el gallo de Sant Pere, una gama remarcable de calderas y arroces caldosos, como el de lagosta.

 

Vell Parrander: Situado en el antiguo puerto de pescadores de las calas fonts el Vell Parrander se dedica a ejecutar una cocina honesta, sencilla y de calidad. Los arroces, los pescados provenientes de los pescadores locales y la lagosta que mantienen en un vivero en el propio restaurante, juntamente con un servicio familiar y la espectacular vista del Llatzaret y la bocana del puerto de Maó, son sus atractivos más grandes.

 

La Caraba: En s'Ullastrar nos espera para cenar una casa de payés con su patio ajardinado que se aleja de lo que solemos comer en los fogones de la isla. La querida informalidad del local no esconde una carta pensada y compensada. Alcanza desde los lúdicos snacks y las tapas que juegan irónicamente con el clasicismo, hasta unos postres y unos vinos siempre afinados que acompañan los platos principales que explican la curiosidad viajera de su creador. el servicio eficiente, joven y desenfadado ayuda a que La caraba sea posiblemente el restaurante más singular de Menorca.

 

Es Bruc: Garito atípico situado en un lugar privilegiado sobre la playa de Sant tomás y justo al lado de Binigaus, una de las calas más espectaculares de el migjorn. Aunque de vocación turística, en Es Bruc podréis comer en bañador unas sardinas a la plancha o unos mejillones al vapor más que dignos. no os compliquéis con la carta y dejaros aconsejar con toda confianza sobre el mejor pescado del día. Ideal para ir con la família (tiene un parque de juegos infantiles), es tan recomendable como pausa en un día de playa como para hacer una parada y degustar una magnífica puesta de sol.

 

Ses Forquilles: Un restaurante urbano en una isla donde en verano reinan las terrazas. se gana la clientela con los fogones, la creatividad y el respecto del producto como armas principales. Una taberna modernamente clásica que, situada como está en una calle anodina de Maó, sin duda recompensa el esfuerzo del visitante. Es así tanto si se opta por unas tapas o raciones en el ambiente más distendido de la planta baja como si se busca la formalidad más reposada del primer piso donde Ses forquilles se viste de restaurante para presentar sus platos de más complejidad.

 

Sa Llagosta: Fornells siempre ha sido sinónimo de caldera de lagosta. el antiguo pueblo de pescadores ho casi que vive alrededor del más noble de los crustáceos, sea sirviéndolo en uno de sus numerosos restaurantes o sea pescándolo. A medida que el hecho de probar una caldereta se ha convertido en una cita obligada del veraneo en Menorca, la oferta ha ido creciendo en cantidad y precio, lo cual no siempre se ha visto acompañado por la calidad. En Sa Llagosta se puede disfrutar de una lagosta pescada en aguas de Menorca y tratada como manda las buenas costumbres.

 

Es Molí de Foc: La tenacidad valenciana y la buena mano en los fogones de Vicenç Vila han situado en el mapa gastronómico de la isla un local bien alejado del desvarío turístico. mientras que durante el mediodía domina la cultura menos tópica de los arroces, de noche eclosionan platos de alta creatividad. Tanto el comedor de aires afrancesados como su patio interior sencillo y acogedor, hacen que la experiencia de acercarse hasta el pueblo de Sant Climent valga la pena.

Algunos de los museos que hay que visitar

Museo de Menorca: La exposición recorre la historia de la isla: la prehistoria y la historia antigua en el primer piso; y en el segundo, de la edad media hasta el siglo XX. Los fondos provienen del anterior museo, de excavaciones hechas durante los últimos veinte años y de depositos y donaciones de particulares y entidades.

 

Museo Hernández Sanz - Hernández Móra: Interesantísima visita al legado patrimonial de libros, cuadros, elementos de artes decorativas, cartografía, etc., de carácter menorquín. Se encuentra situado en el claustro del Carmé de maó, un viejo edificio monacal de carmelitas edificado entre 1750 y el 1808 y actualmente mercado municipal de carnes y verduras ocupando la planta baja. Se creo a partir de las donaciones de los patrimonios de Joan Hernández Mora y Francesc Hernández Sanz, que havian realizado una gran tarea docente, de investigación y de conservación e investigación del patrimonio de Menorca.

 

L'Ecomuseu del Cap de Cavalleria: Se encuentra en el extremo norte de la isla, en Santa Teresa, en un entorno privilegiado que abraza el puerto natural de Sanitja, la isla des Porros, la ciudad romana de Sanisera, s'Almadrava, el faro de Cavalleria, .. L'Ecomuseu muestra de manera interactiva y didáctica los resultados y parte de los restos arqueológicos recuperadas en las excavaciones de la ciudad romana de Sanisera y el puerto de Sanitja, donde se han iniciado prosprecciones acuáticas para valorar el comercio naval, la ingeniería naútica y las relaciones de Menorca con el Mediterráneo.

 

La Mola: El miedo de la Corona Española a perder la isla y el afán de las potencias en dominarla han hecho de Maó un lugar de casernas, castillos y fortalezas. La más popular fue la de Isabel II (popularmente La Mola), en la riba norte del puerto. Es una de las obras militares más grandes del XIX. Se realizan visitan diurnas y nocturnas, y se alquilan las dependencias para eventos, muestras y exposiciones.

 

Museu Diocesà de Menorca: Museo de bienes eclesiásticos (orfebrería y arte litúrgico) instalado en el antiguo convento de los agustinos de Ciutadella. Una de sus salas resulta especialmente interesante porque muestra una coleción excepcional del pintor Pere Daura. En el claustro, durante los veranos, se programan  los conciertos del festival que organizan las Juventuts Musicals de Ciutadella

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